sábado, 8 de junio de 2013

Mi ensayo... Douglas Carvajal Durán...

Las Relaciones Humanas en los Centros Educativos
Cuando se habla de relaciones en los centros educativos primariamente nos podemos referir a la relación maestro/estudiante, durante mucho tiempo se ha visto la relación entre ambos como un asunto de transmitir conocimientos, sin embargo se debe tener en cuenta distintos parámetros y ambientes para conseguir una relación que permita hablar de enseñar y aprender.
Se debe tener en cuenta que pocas relaciones tienen éxito si no se ejerce los principios de la cordialidad, la amabilidad, la modestia y la gratitud a la hora de realizarnos un favor o de brindarnos ayuda en una situación necesitada.
Las buenas relaciones en la escuela, buscan lograr esa deseada armonía entre sus miembros, aunque esto no soluciona la problemática individual de cada persona.

Para educar bien, las escuelas deben estar antes comprometidas a entablar relaciones de calidad con todo el personal de la escuela, con los directivos, con los padres de familia y con los alumnos.

Cuando en las escuelas se tienen unas excelentes relaciones humanas, los resultados traen consigo mejores rendimientos y mejor calidad educativa; y aparte de esto la escuela no construye un centro de conflictos de la vida social, sino todo lo contrario, un lugar en el que cada persona se encuentre plenamente integrado, para garantizar una mejor disposición y dedicación a sus estudios y tareas.

A pesar de esto, existen cuestiones de poder que influyen y atraviesan los miembros de la comunidad educativa. Este poder está basado en las
ambiciones personales de cada individuo, y es algo normal en cada persona, pero por esto no se debe olvidar que la escuela es un espacio en el que tenemos que democratizar, y solo quienes estamos allí podemos hacerlo, ya sea mediante la participación, la responsabilidad, el trabajo en equipo y la profesionalización de la tarea docente.

Para llevar buenas relaciones humanas también es necesario madurar como personas, como equipo de trabajo y como sociedad. Una actitud de tolerancia, respeto a la diversidad, comunicación, autoestima, es perfecta para relaciones más democráticas y útiles para la formación de los educandos y la calidad educativa.

Los conflictos no son educativos, pedagógicos o didácticos. Los conflictos son de poder, de envidia, de celos, de salarios. El personal de las escuelas se pelea entre sí porque unos ganan más que otros, porque unos votan a favor o en contra, porque uno sabe y el otro no, entre otros.

Tanto directores, maestros, estudiantes y padres, lejos de ser enemigos deben ser los más grandes aliados para resolver los problemas tanto pedagógicos como institucionales.

Para que las relaciones interpersonales sean productivas en el centro escolar, es necesario cumplir con algunas normas elementales de comportamiento, entre las cuales podemos mencionar:

  • Respetar a los profesores y trabajadores de la escuela.
  • Atender a las clases que los profesores imparten.
  • Realizar todas las tareas indicadas.
  • Asistir puntualmente a clases.
  • Cuidar de la escuela como si fuera una casa.
  • Cuidar libros y cuadernos.
  • Usar correctamente el uniforme.
  • Participar en las actividades.
  • Demostrar honestidad y orden en todo momento.
La doctrina de las relaciones humanas es una técnica social, que tiene como objetivo conseguir que una organización, no solo sea eficaz en lo técnico y económico, sino, al mismo tiempo, satisfactoria para los individuos y los grupos que la conforman.
Para lograr que una organización alcance la eficacia, es necesario que que el trabajo tenga algún significado personal para cada uno de los miembros del centro educativo. Cada individuo ha de desempeñar una tarea (docente, directivo, administrativo, maestranza, técnico, etc.) que le ocupe la mayor parte posible de sus capacidades, incluida su iniciativa y su responsabilidad, de manera que no solamente conozca la relación entre su actividad y el resultado, sino que tenga la impresión de que se espera su colaboración en una finalidad común: la educación de los alumnos.

De esta manera cada actor educativo puede realizar sus fines personales que no solo son los económicos, sino también los sociales y afectivos, como confianza, seguridad, progreso, prestigio, reconocimiento, etc.

Así el ideal de las relaciones humanas en la escuela es tener a sus miembros satisfechos y generando en ellos un sentido de pertenencia que desembocara en mayor colaboración con el Proyecto Educativo Institucional. Pero esto no siempre es tan fácil porque las personas están insertas en una sociedad y tienen problemas y conflictos aunque en la escuela reine la armonía.



Además existen cuestiones de poder que influyen y atraviesan las relaciones entre los miembros de las instituciones educativas. Este poder proviene de ambiciones personales y es propio de la conducta humana, pero no debemos olvidar que la escuela es un espacio que tenemos que democratizar y que solo quienes estamos allí, podemos hacerlo a través de la participación, el consenso, la responsabilidad, el trabajo en equipo y la profesionalización de la tarea docente.

Las buenas relaciones humanas en la escuela buscan lograr esa deseada armonía entre sus miembros, aunque esto no soluciona la compleja problemática del individuo.

En este inicio de clases es conveniente fijar algunos criterios que tengan que ver con priorizar las relaciones humanas en la escuela, por que los resultados traen aparejado mejores rendimientos y mejor calidad educativa, para que la escuela no construya un centro de conflictos de la vida social, sino, al contrario, un lugar en el que cada individuo se encuentre plenamente integrado, para garantizar una mejor predisposición y dedicación a la honorable y noble tarea de educar que tenemos los docentes.

Para comprender el funcionamiento de los centros en el plano humano debemos sumergirnos en las relaciones interpersonales que configuran la convivencia.

Algunos de los factores positivos que influyen directamente en la dinámica de relaciones presentes en el nivel inicial:
  • Comunicación adecuada entre los miembros de la comunidad educativa.
  • Integración de sentimientos.
  • Coherencia de actitudes y valores en la comunidad educativa.
  • Comprensión de los diversos roles y funciones.
  • Participación equilibrada en los procesos de toma de decisiones y en aspectos de la vida del centro.
  • Existencia de espacios, tiempos y procedimientos para resolver conflictos.
En conclusión, las relaciones humanas en el ámbito escolar es la integración de actividades de una situación de trabajo de modo de que toda la comunidad estudiantil se motive en forma productiva a participar, de manera que ellos cooperen con satisfacciones psicológicas, sociales y pedagógicas.

Es preciso recordar que cada persona es diferente y que esas diferencias es el producto de diversas culturas y ambientes familiares, que cada persona posee diferentes personalidades, habilidades, gustos actitudes cuando se convive con otra y por ende se debe tener siempre una actitud tolerante a la hora de lidiar con todos los miembros de la comunidad educativa.

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