La vivencia en este curso de maestría me ha permitido crecer no
solo en mi área académica si no también en mi área personal.
En este curso hemos podido encontrar una respuesta a un sentir
casi general de los miembros del grupo de maestría ante la preocupación por
saber cuán suficiente es la teoría y la preparación en la academia para desenvolvernos
desde un puesto de director académico dentro de una institución.
Y es que una vez más, este curso nos dice: centrarse en las personas.
Realmente no es la academia la que nos va a preparar para ser futuros
directores el día de mañana, esta nos ayuda a tener un panorama acerca de las
tareas y habilidades que debe hacer y poseer un director. Es nuestra propia
personalidad más la preparación que hemos adquirido nuestra mejor carta de
presentación para aplicar esto a un campo real de trabajo en donde tan variadas
son las realidades como las personas que la enriquecen.
Este cursos me
ha permitido conocerme más
a lo interno y reconocer no solo mis potencialidades sino ir más allá….. que
competencias debo desarrollar y fortalecer en mi persona que me permitan no
solo recibir un titulo de maestría, sino más bien cuestionarme que va a
representar ese título en mi vida, en la vida de las personas con las que me
relaciono laboralmente o con las que me llegaré a relacionar. Y creo que dentro
de la temática desarrollada por el profesor, esto a sido, a titulo personal la
respuesta encontrada a la preocupación de la cual mencioné al principio.
En el transcurso de la carrera ya hemos hablado de liderazgo,
motivación, de clima organizacional y cultura de trabajo, pero es en este curso
donde se me ha cuestionado cuales son tus competencias? y cómo vas a lograr
desarrollarlas y mejorarlas?
Es acá donde no podemos quedarnos esperando recibirlo todo en una
aula de maestría, debemos seguir investigando, leyendo, buscando cursos,
herramientas que nos ayuden a crecer y a enriquecer nuestro conocimiento. Acercarnos
a personas que con su don de enseñar y querer compartir sus experiencias para ayudar
a los demás, enriquezcan nuestra formación y el día de mañana desde la posición
que Dios nos quiera tener, hacer nosotros lo mismo por los demás, por aquellos
que sienten la fuerza y la convicción de liderar personas y servir tanto a niños como a jóvenes y padres de
familia desde una institución educativa.
Ahora bien, además de esto, es importante saber mercadear la
institución en donde estamos lo cual no necesariamente se debe hacer desde una
silla de director, pero si desde esa posición estaremos, definitivamente es
necesario conocer muy bien la realidad de donde estamos, las fortalezas y
debilidades para que transformándolas sean cada vez menos. Es necesario que el personal hable el mismo lenguaje,
siempre encaminado a la vocación de enseñar y formar para que la fuerza humana
sea la principal fortaleza de quienes trabajan en una institución. Y así ser un
líder que también vele por las mejoras de su personal como clima
organizacional, motivación, oportunidades de crecimiento, salariales etc y de
esta manera generar confianza y compromiso para que se de lo que al inicio de
este párrafo expongo.
También conocer muy bien las necesidades y los gustos de la
población para poder satisfacer estas necesidades ya que este debe ser un
interés permanente, siempre ir más allá.
Además conocer la competencia, qué ofrece y cómo es el ambiente externo
en el que estamos y cuáles son las tendencias que en cuanto a educación y
tecnología están a la vanguardia.
Otro tema que me gustó, es lo humano que debe ser el proceso de
reclutamiento para un puesto determinado. Como atender a la persona de manera
que se sienta cómoda y segura, como las competencias son más importantes que
los títulos y de la astucia del entrevistador en saber reconocerlas dentro de
la entrevista que se le hace a la persona. Por otro lado como a la hora de la
revaloración de un puesto se le debe dar la oportunidad a quien está en el de
nivelar sus competencias con las nuevas que requiere el puesto ya que creo que
al final esto se traduce en agradecimiento y la persona lo puede ver como un
deseo de la institución por que él o ella continúe allí. Esto es hacer un
deposito de confianza, que el resultado debería ser excelencia en la
producción.
Entre todas las enseñanzas vividas en estas 5 semanas he deseado
plasmar las que más han impactado mi formación, segura de que este es un
proceso iniciado hace 6 meses y que continuará ascendiendo posiblemente entre
celebraciones y desaciertos, pero indudablemente siempre aprendiendo.
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